Precauciones con los “Vegetales Sombra”

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Las verduras o vegetales solanáceos engloban cientos de especies diferentes y se caracterizan porque la mayoría de ellos son incomibles o venenosos. Estas plantas se distinguen por algunas características comunes como la forma de sus flores o cómo se disponen las semillas de sus frutos.

Se les conoce con el nombre de vegetales sombra porque se sabe que en la antigüedad eran utilizadas en rituales chamánicos y porque se considera que son más activas durante la noche que durante el día. Además de por sus efectos muchas veces dañinos o peligrosos.

Como ejemplos de estas plantas están la belladona, la mandrágora, el beleño y muchas otras más de legendarias referencias, y de su tipo, en nuestra cultura agrícola, se cultivan las papas, la berenjena, los chiles y los tomates.

Papas
Todas estas plantas tienen en común algunos principios activos llamados alcaloides como la nicotina, que en las que son tóxicas están en gran concentración, mientras que en las comestibles están en forma muy leve sobre todo en las hojas y tallo de la planta que no se comen. Algunas contienen solanina, por ejemplo, las papas y los tomatescuando están verdes y cuando a las papas les salen brotes verdes que son venenosos.

Chiles
Los chiles contienen capsaicina que les da su picor característico y que le sirven mientras está sembrada para defenderse de insectos, plagas, mohos o parásitos que podrían dañarla.

En la mayoría de las personas este tipo de plantas pueden comerse sin molestias. Algunas otras personas pueden desarrollar cierta sensibilidad a ellas y manifestar algunas reacciones que no siempre se identifica su origen, como la inflamación intestinal, la formación de gases, o el agravamiento de algunos síntomas de enfermedades ya existentes como por ejemplo:

Artritis, Enfermedades autoinmunes, lupus, artritis reumatoide, etc.
Eccemas, psoriasis,
Reflujo gastro esofágico, agruras,
Cistitis, migrañas, etc.

La mayoría de las personas con sistemas digestivos fuertes no reaccionan negativamente ante estos vegetales, sin embargo, si usted sospecha que puede haber desarrollado cierta sensibilidad, pruebe a retirarlas de su alimentación.

Por las dudas, se sugiere pelar las papas y los tomates. No comer su piel o cáscara porque la mayoría de los alcaloides se concentran en la piel.

No comer los tomates o las papas cuando aún están verdes.
Las berenjenas se recomienda cortarlas y espolvorearlas con un poco de sal para que escurran los alcaloides.

Conservar las papas a la sombra o a oscuras y no guardarlas en el refrigerador.