Alimentos Fritos Terribles para la Salud

Los alimentos fritos dañan al cuerpo y al cerebro de diferentes formas y los malos efectos no son una consecuencia a largo plazo, sino a muy corto plazo.

Al igual que un automóvil requiere un buen cambio de aceite para rodar con eficiencia y no descomponerse, igualmente nuestro cuerpo necesita alimentos sanos que puedan digerirse adecuadamente y no obstruyan el delicado mecanismo del “único” vehículo con que contamos para el resto de nuestra vida, nuestro propio cuerpo.

Por esta razón es tan importante, no consumir alimentos fritos y optar por alimentos más sanos, porque los efectos enfermantes de estos alimentos son muy obvios. Simplemente palpe su “lonjita” en el abdomen, en la cadera o en el muslo y trate de convencerse de que así está bien. La gordura, básicamente significa que se han acumulado los alimentos fritos y los carbohidratos en forma de grasa en algunas zonas de nuestro cuerpo. Para las articulaciones, esa carga excesiva es como llevar siempre a cuestas un fardo del que no descansamos más que cuando estamos en reposo y a la larga las daña.

Vamos a enfrentar la verdad:

Los alimentos fritos tapan las arterias y provocan infartos y enfermedad de Alzheimer.

Las venas y arterias tapadas producen ataques cardíacos y cerebrales.

El aceite de canola es uno de los principales alimentos “genéticamente modificados” que contiene pesticidas y se utiliza en la mayoría de los restaurantes para freir y lo contienen los alimentos fritos que venden en las tiendas.

La mayoría de los productos fritos contienen glutamato monosódico que son sales tóxicas para “mejorar” el sabor de los alimentos muertos.

Tomar antiácidos empeora las cosas pues evita en el cuerpo la producción natural de enzimas.

Alimentos Fritos significa, alimentos inflamatorios que producirán problemas en articulaciones.

Aumento de la placa en las arterias significa aumento de la presión sanguínea.

Las papas y la mayoría de los panes (bolillos, pizza, pita, tortillas de harina, etc.) absorben el aceite de cocina y lo convierten en azúcares en el estómago.

Los productos modificados, procesados y los fritos, no se desdoblan apropiadamente en el cuerpo y permanecen en los riñones, hígado, intestino, próstata y colon por largos períodos de tiempo, si no es que para siempre.

El gluten que es un alimento pegajoso, se usa para preparar masa para pizza, freir mariscos, comida china, banderillas, galletas, repostería, pasteles, etcétera, etcétera.

Los azúcares y los carbohidratos alimentan la infección y son adictivos lo que nos encierra en un círculo vicioso; principalmente a los niños.

Las calorías vacías no aportan ningún nutriente y el cuerpo sigue requiriendo aporte nutricional, por lo que el apetito se vuelve insaciable.

Los antojitos mexicanos que escurren grasa como las enchiladas, los tacos fritos, chiles rellenos, sin mencionar las donas y los churros, son dañinos a la salud por la gran cantidad de grasa saturada que aportan, y peor si están fritos con manteca, que va forrando el interior de las arterias con una capa de colesterol, grasas saturadas y grasas trans que con el tiempo se endurece y forma depósitos de placa que producen la llamada ateroesclerosis o endurecimiento de las arterias.

Cuando se endurecen las arterias, la sangre tiene mayor dificultad para fluir con las consecuencias negativas esperadas que son nocivas para la salud.

La buena noticia es que esa placa endurecida puede deshacerse sin drogas ni cirugías, tan sólo al dejar de lado los alimentos fritos y desintoxicar la sangre y fortificar los órganos. Esto es posible tomando diariamente una cucharada o dos de aceite de oliva virgen ya sea con jugo de limón o solo. También es bueno tomar té o tabletas de Diente de León, Ajenjo o alguna hierba amarga especial para limpiar el hígado que puede conseguir en su tienda naturista de confianza.

La base de una forma de cocinar sana es prescindir del aceite para cocinar y optar por otras formas de cocción como el asado a la plancha, horneado, a la parrilla o saltear en una sartén y añadir al final una rociada con aceite de oliva. El punto es dejar de freir los alimentos de una vez por todas y si se han de freir, que sea en muy poco aceite, y no refreir en aceite recalentado como se hace en los restaurantes de comida rápida que utilizan el mismo aceite una y otra vez. Pruebe poner el aceite de cocina en un frasco atomizador para utilizar sólo un poco. Hágalo, vale la pena. Cuando menos lo piense habrá dejado de cocinar friendo los alimentos.