La Comida “Cruda” la Cocina el Cuerpo

La mayoría de las personas no tienen la suficiente potencia digestiva para comer muchos alimentos crudos.

Desde que la humanidad conquistó el fuego, se ha reducido el gasto de energía que requieren los intestinos. El calor del cuerpo y los ácidos estomacales ejercen una acción que tiene la capacidad transformarlos en productos más fáciles de digerir para su aprovechamiento nutricional y para su adecuado desecho.

El cuerpo humano no puede consumir crudos los vegetales, los cereales y las legumbres, productos difíciles si no, imposibles de digerir en estado crudo. Y en caso de comerse crudos, requerirían de una gran energía del sistema digestivo para su procesamiento.

La forma más fácil y de menor resistencia digestiva, es entonces la comida vegetariana, compuesta por frutas frescas, ensaladas, nueces, semillas germinadas y semillas crudas, siempre que se consuman de una hora y media a dos horas después de preparadas.

En otros platillos, como las legumbres y los cereales, la cocción es necesaria para facilitar su digestión, (frijoles, arroz, lentejas, trigo, soya, etc.) y en otros productos para eliminar ciertas bacterias.

Si se consumen comidas crudas como las ensaladas, el aceite o el limón como aliño, facilitarán su digestión.

En conclusión, muy pocos productos pueden comerse crudos, la mayoría deben ser cocinados.

Desde que la humanidad desarrollo el arte de cocinar sus alimentos, vio la necesidad de añadir especias a los diferentes platillos con el mismo fin, que es facilitar su digestión.