Editorial Febrero 2017

El Sendero Natural

Tras haber sido electo y reelegido el Sr. Barak Obama, desempeñó por ocho años el poder ejecutivo de los EE. UU., y el 20 de enero pasado entregó su investidura al Donald Trump, actual presidente para un periodo de 4 años.

Entre nosotros, en 2012 recibió la Presidencia de la República el C. Enrique Peña Nieto para un periodo sexenal que culmina el año que entra; le falta un poco más de un año de ejercicio.

En los discursos de campaña, el Sr. Presidente Trump anunció que construiría una barda a lo largo de la frontera américo-mexicana. en texto de toma de posesión ya no aludió a esto. Ratificó la discriminación para los migrantes ilegales. Desea América para los americanos y nada más.

Desde luego, el flujo de regreso de migrantes ilegales, la baja en las remesas de dólares a familiares a nuestro país y un conflicto legal entre los niños nacidos allá y la situación de sus padres no acreditados se está presentando.

Por eso en E.U.A. ya se está advirtiendo el déficit en labores agropecuarias y forestales por la falta de mano de obra.

Y claro, en nuestra frontera no hay suficiente oferta de trabajo para quienes regresan y tienen que reubicarse, comer y vestirse; y peor si vienen con familia. Observemos el caso de Mexicali, B.C.

Lo positivo es que la mayoría ya recibió adiestramiento técnico-productivo que puede aplicarlo entre los nuestros.

Estamos afrontando, junto con el relevo del presidente Peña Nieto, una grave baja monetaria, y alza en el precio de los combustibles que impacta a los precios generales y perjudica hasta a los que no tienen coche. Hay preocupación social, movimientos populares y hasta saqueos de oficinas privadas y públicas.

Mejor habría sido hablarle claro y con anticipación al pueblo para que se ajustara el cinturón antes de recibir la noticia. Estamos ante un cambio de autoridad federal y con partidos que andan "un poco bastante mal", como dice la voz popular. Hay que reagruparnos con los que estamos, preocuparnos por los que vienen y los que nacerán; cerrar filas y tomar un martillo en cada mano, golpear fuerte y hasta el acero se ablandará.

Hagámoslo, es la hora.

Demostremos que ante nuestras deficiencias y carencias, México ha podido siempre tener la energía de consolidarse en la historia, y como dijera el ex presidente Adolfo Ruiz Cortines, entregarnos al "trabajo fecundo y creador".

Esforcémonos por hacer de nuestro país un hogar laborioso y que no quede una sola maceta sin flores ni frutos.

Somos millones de manos que pueden labrar un luminoso futuro para nuestros descendientes.

Es la correcta "senda natural" que vislumbramos en el horizonte . Manos a la obra sin perder el tiempo.

Por: Manlio F. Tapia Camacho