Editorial Enero 2017

La Energía

La energía, la fuerza indefinible y evolutiva de la creación, se nos presenta desde el atomo, hasta los reinos mineral, vegetal y el ser humano.

De esa energía recibimos magnetismo y electricidad con la fuerza solar y la electricidad de la tierra, y lo podemos advertir en el rayo que calcina y la atracción del imán que mueve los metales.

Estas fuerzas se pueden unir y al través de una resistencia en el vacío, hacer luz, como lo hace el foco en nuestra lámpara del buró habitual.

Son el 1, 2 y 3 de todo lo que nos rodea: un positivo, un negativo y una resistencia.

Minerales, vegetales, animales y hombre, son el equilibrio del planeta. No nos esforcemos en ver qué energía es la más importante. El equilibrio del 3, es inevitable y fatal. Los 3 son la energía cuyo término conocemos.

¿Qué es lo más importante? Que entendamos lo que es la energía y que nos sumemos con la que nos tocó en el camino evolutivo de lo existente, y tratar de cumplir con la misión, la responsabilidad que nos haya tocado y aceptar el lugar en que nos colocó y hacernos cooperadores y no anti evolutivos.

Lo difícil para el ser humano, lo repetimos, es la aceptación total de su ubicación y realizar su ciclo individualmente.

Al unir lo poco, regular o mucho de nuestra energía a la energía universal, estaremos convirtiéndonos en un colosal eslabón de la divina cadena de lo eterno. De lo contrario, los dolores físicos, mentales y emocionales nos tocarán el hombro y sin palabras nos dirán al oído “vas mal, endereza tu rumbo”, “serénate y ajusta tu timón a la estrella que te guía”.

Claro que lo más común es la inconformidad, el coraje o la ira y entonces nos irá peor porque no aprobamos la lección y repetiremos el curso.

Desintoxicarse es el primer paso, aprender a comer, aprender a pensar y aprender a amar y ya no nos quedarán grandes los zapatos.

Y no solo curarse a uno mismo, sino compartir los logros con el prójimo que nos tienda su manoy sacarlo del agua que lo está ahogando.

Pedagógicamente la autoeducación es un trabajo difícil, pero sencillo si el ser va madurando al vencer su energía negativa aprovechándola con positividad.

Por todos los sucesos nacionales e internacionales, sumemos nuestra energía para superar los obstáculos que se están presentando y nademos con todo entusiasmo “dándole el pecho al río”, hasta que seamos llamados al siguiente capítulo y con toda fe.

Por: Manlio F. Tapia Camacho