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Envejecer con Gracia

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Envejecer con Gracia
“Nadie envejece sólo por vivir un número de años; la gente envejece al abandonar sus ideales; los años arrugan el rostro pero perder el entusiasmo arruga el alma. Cicerón año 45 a .C
Seguramente usted ya ha escuchado el término “envejecer con gracia”, aunque pensándolo bien, cual es la idea de necesitar “gracia” para aceptar algo que es totalmente natural.

Entonces, ¿qué es lo que se rebela dentro de nosotros contra el proceso de envejecimiento? O ¿por qué nos preocupa?
Si usted se preocupa por las “líneas de expresión” de su rostro que se convertirán o ya se han convertido en arrugas, alégrese, puesto que no a todas las personas les es dado llegar a edades avanzadas, hay muchísimas personas a nuestro alrededor que no llegarán a ver su rostro arrugado por los años porque simplemente, habrán pasado a mejor vida antes de tener ese gusto.

Nunca deje de reír o de asombrarse por las situaciones o cosas de la vida. Es mejor mirar todo desde el punto de vista de la sabiduría y aceptar que el proceso de envejecimiento es natural y es normal que el cabello vaya encaneciendo y la piel perdiendo vitalidad y lozanía.

Mienten los que nos dicen que la vida
Es la copa dorada y engañosa
Que si de dulce néctar se rebosa
Ponzoña de dolor guarda escondida.

Que es en la juventud senda florida
Y en la vejez, pendiente que escabrosa
Va recorriendo el alma congojosa,
Sin fe, sin esperanza y desvalida.

¡Mienten! Si a la virtud sus homenajes
el corazón rindió con sus querellas
no contesta del tiempo a los ultrajes;

que tiene la vejez horas tan bellas
como tiene la tarde sus celajes,
como tiene la noche sus estrellas

Vicente Riva Palacio (1832-1896).

Algunas veces nos sorprendemos observando en el espejo los signos que llegan con la edad sobre la apariencia del cuerpo. Otras veces lidiando con los problemas de la vista, cambios en los movimientos, menor energía, pero es en estos momentos en que debemos mirar como un triunfo, el estar acumulando años en nuestra vida: que hay arrugasen el rostro? Qué bueno! Que cumples otro año? Felicidades! Hay que celebrar estar todavía en este mundo. Algunas ideas para recordar cuando nos asalta la nostalgia de la juventud.

1. Los tibetanos dicen que la infelicidad surge de las comparaciones, pues siempre habrá alguien más joven, más hermoso, más rico, más feliz, más exitoso, más brillante que nosotros. Así que deje de compararse cuando vea a alguien más joven. Recuerde los momentos felices de su propia vida, de su juventud, el gozo de los años en que disfrutaba la música, el baile, el amor, el sol, las carcajadas sin grandes motivos, y en general el simple hecho de existir.

2. Atesore la sabiduría que viene con la edad, la experiencia acumulada que da el haber vivido tantos años. Comparta su sabiduría, sus anécdotas, sus luchas y retos que venció a lo largo de su vida con sus amistades, familiares y los jóvenes. Escriba una lista con las mayores experiencias de su vida, lo negativo y lo positivo hasta este momento de su vida, que le permitieron llegar a ser la persona que es hoy.

3. Indague en lo profundo de su corazón lo que todavía quiere hacer en la vida. Hay mucho por hacer, aprender o emprender. Cosas nuevas qué hacer, viajar y conocer lugares nuevos, tomar clases de cerámica, de música, de baile, de pintura, etc. Escriba poemas, canteen un coro, adopte un cachorro. Deje que los sueños le invadan y vea cuántos de esos sueños puede alcanzar!

4. Sane resentimientos o cumpla deseos. Todos tenemos cosas de las que nos arrepentimos, asuntos sin resolver, lugares que nos traen malos recuerdos, cosas que no hemos hecho. Libros que no hemos leído, amigos o familiares que no hemos visto en años. Siempre habrá algo que podemos completar o iniciar para sanar emociones y complacer al espíritu.

5. Forme en su mente una nueva idea de la belleza. Especialmente en las mujeres, prevalece ese sentimiento de la belleza perdida, recupere su propia manera de verse bella a medida que envejece. Aprenda a mirar la hermosura en los signos de la edad. Observe su rostro con arrugas o con señales de muchas décadas vividas. Revele la belleza de las canas, resaltándolas con un buen tratamiento de salón, en vez de tratar de cubrirlas con tintes para simular juventud. Disfrute el ritmo lento de la vejez, si va más lento, mejores oportunidades tendrá de observar lo maravilloso que es la vida.